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Rosa Barba. Frame Time Open, MAXXI Roma

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AUTOR: JAVIER MASEDA
ENERO/2025

Retrospectiva de Rosa Barba en el MAXXI de Roma, espectacular exposición que dialoga de una forma natural con el espacio, y la cual, mediante el diseño expositivo, la imagen y el sonido, consigue una experiencia inmersiva que te hace formar parte de la obra.

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Frame Time Open, Exposición de Rosa Barba. Foto: Javier Maseda.

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Habitar el espacio expositivo no es solamente una cuestión de ocupación física, sino de transformación conceptual del lugar en el que se despliega la obra. La exposición retrospectiva de Rosa Barba en el MAXXI de Roma, comisariada por Francesco Stocchi, director artístico del museo, es un trabajo excepcional de cómo el trabajo de una artista puede dialogar con la arquitectura que lo contiene, donde cada obra forma parte de un todo, combinando imagen y sonido para crear una instalación compleja e inmersiva, que te sumerge en su mundo, el cual te atrapa y del cual no quieres salir.

El sonido como arquitectura

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Si la integración espacial de la exposición constituye su primera capa de complejidad, el sonido representa la dimensión que eleva la experiencia a un nivel superior de inmersión espacial. El sonido en la obra de Barba no funciona como un complemento de la imagen, sino como un elemento arquitectónico fundamental que moldea la percepción del espacio y que establece territorios sonoros que se superponen, se cruzan y se transforman a medida que el espectador se desplaza por las salas.

La naturaleza circular de las salas del MAXXI, que tradicionalmente representa una dificultad para la contención acústica y para la separación de ambientes sonoros, es aprovechada por Barba para crear una experiencia de desorientación controlada donde los sonidos de diferentes obras se entremezclan unos con otros, generando interferencias y resonancias en el que las fronteras entre las obras individuales se disuelven para dar lugar a una experiencia colectiva y envolvente y en cierta manera desorientadora, pero que hace que te imbuyas completamente en la obra y vagues desorientado por toda ella, logrando un efecto de inmensa cámara de eco, en la cual caminas sin dirección, sintiéndote parte de la obra y disfrutando cada momento. Es lo más parecido a una experiencia inmersiva de VR sin necesidad de artificios mecánicos incorporados a tu cara.

Este tratamiento del sonido conecta directamente con las reflexiones filosóficas sobre la desorientación que atraviesan gran parte del pensamiento contemporáneo sobre la experiencia espacial. El espectador que recorre la exposición no encuentra compartimentos estancos ni narrativas claramente delimitadas, sino capas superpuestas de información visual y sonora que le obligan a construir su propia navegación y su propia interpretación.

Lo analógico tiene en esta exposición un efecto envolvente que nos atrapa y nos conecta con la obra como pocas obras digitales pueden hacer; quizás sea esa corporeidad de las máquinas, el sonido que producen, la imagen que proyectan, lo que nos hace pensar cuál es nuestra conexión con ellas y nos deja una reflexión sobre la obra digital, la cual parece carecer de esa conexión, por mucha inmersión integral que pretenda.

Obras específicas para el MAXXI

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Entre las obras más interesantes de la exposición se encuentran dos realizadas expresamente para el MAXXI. Myth and Mercury (2025) es un filme en 35 mm coproducido por la Fondazione In Between Art Film, el Hamburger Kunsthalle y la Fundación Calouste Gulbenkian, que toma como punto de partida los Cuadernos de la cárcel de Antonio Gramsci para construir una obra sobre el Mediterráneo como modelo de transformación y resistencia. 

La segunda obra comisionada, They Are Taking All My Letters (2025), es una escultura cinética compuesta por acero, LEDs, acrílico, aluminio, motores y treinta y cuatro tiras verticales de película de 70 mm en movimiento perpetuo. Sobre estas tiras de celuloide, está inscrito manualmente fragmentos de textos de Susan Howe, Charles Olson, Robert Creeley y de su propia autoría, que se desplazan constantemente, generando combinaciones siempre cambiantes de frases a medida que las tiras se mueven unas junto a otras.

La obra funciona como una máquina de escritura automática en la que el azar, el sistema, la planificación y el accidente, colaboran para producir configuraciones de textos efímeros que nunca se repiten exactamente de la misma manera.

El cine expandido

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La exposición de Rosa Barba no es simplemente una muestra retrospectiva, sino una manifestación de cómo el cine expandido, sigue siendo un territorio fértil para la experimentación artística y para el cuestionamiento de las fronteras entre medios. Barba usa el aparato cinematográfico como parte integral de la obra.

El trabajo de Barba sugiere que el futuro del medio no reside necesariamente en su digitalización o en su integración con las tecnologías inmersivas de realidad virtual, sino en su capacidad para expandirse hacia el espacio físico, para incorporar la materia, el sonido y la arquitectura como elementos constitutivos de imágenes en movimiento, debe ser entendida como una forma de pensamiento espacial que integra el tiempo, el movimiento, la luz, el sonido y la materialidad en una experiencia compleja que trasciende las categorías tradicionales del arte.

Frame Time Open permanecerá abierta hasta el 8 de marzo de 2026 en el MAXXI de Roma.

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